martes, 8 de diciembre de 2009

BLOGGEAR

Bloggear: nueva actividad que desde hace 10 semanas he adoptado como responsabilidad semanal.

Su periódica actualización permite una evolución de estilo: de lo descriptivo de las dos primeras entradas a una prosa más personal, trabajada y concisa. Aunque tal evolución denota los fallos iniciales, apreciar los cambios permite el progreso.

Su naturaleza, a título personal, era explorativa y experimental. Dicha exploración, en forma y contenido, ha permitido despertar inquietudes y sentar finas bases para la posterior elaboración de blogs más personales.

Aunque su publicación no ha cumplido completamente el principio de periodicidad, siempre se ha intentado plasmar reflexiones personales sobre diferentes temas relacionados con la interactividad, des de distintas aplicaciones cibernéticas.

Bloggear: dícese de la actividad que se aparta (que no olvida) hasta disposición de más tiempo.

Tengo un tractor amarillo...

Existe una nueva moda: la de ser granjero.

Mientras que en el siglo XIX se vivió un desplazamiento demográfico del campo a la ciudad en busca de nuevas oportunidades, ahora, dos siglos más tarde, parece ser que el proceso se repite, aunque invertido y en una dimensión diferente: la de internet.

En plena vorágine globalizadora e interactiva, Facebook se ha inventado una nueva forma de intercambio. Si nos parecía novedoso enviarnos inbox, twitts o colgar algún post en el muro del vecino, ahora tendremos que acostumbrarnos a recibir fruta de la pasión virtual (con mensaje subliminal incluido, claro).

Farmville es el sueño bucólico del siglo XXI. Sus habitantes “trabajan” para hacer de su granja un bonito y virtual lugar donde pasar las horas libres (y no tan libres) mientras visitan otras granjas, se envían vacas de regalo y conrean los campos del vecino.

He aquí otro ejemplo del sinfín de opciones que internet ofrece a sus usuarios para que compartan, interactúen y vivan en comunidad, aunque en este caso, con sembrados y cobertizos de por medio.

jueves, 26 de noviembre de 2009

See you on 2159!

Edificios giratorios cuál gira-soles para captar luz solar durante todo el día.

El tele-transporte será el medio más simple, limpio y rápido para viajar.

Las agencias de viajes organizarán cruceros espaciales, de planeta en planeta, con sus correspondientes visitas a Marte, Júpiter y más allá del Sistema Solar.

La cerraduras dejarán de existir.

Los espacios recuperarán el romanticismo y el espíritu bucólico perdido.

Las nuevas tecnologías motivarán a los niños para que salgan a la calle a jugar.

No estaremos solos.

Los tejados de edificios formarán un enorme skate park, para que los skaters puedan surfear como si de Honolulu se tratase.

La Plaça de les Glòries Catalanes será el centro de Barcelona, tal y como Ildefons Cerdà la diseñó.

El Eixample continuará existiendo.


Bienvenidos a la Barcelona del 2159!


P.D.: Felicidades Cerdà!

P.D.2: Enhorabuena Carlitos y Patricia! Gracias por dejarnos imaginar!

viernes, 20 de noviembre de 2009

Buscando en el baúl de los recuerdos...

A mi madre le gusta jugar conmigo como si de un maniquí se tratara.

Cuando comprueva orgullosa en el papel cuché que se vuelven a llevar los sesentas, los setentas y los ochentas (los últimos, gracias a Dios, sin crepados), una especie de cosquilleo la revuelve.

Desempolva su armario (cual baúl) de los recuerdos, se ilusiona al ver aquellos pantalones de talle alto (pero alto, alto) y se divierte probándoselos a su hija. Claro, y que no falte la versión de turno del "estoy ya lo había llevado yo".

En fin, parece que las ideas se acaban y la solución es volver y re-crear.

Lo mismo en comunicación, pues ahora resulta que el boca-oreja (para los más globales Word-Of-Mouth) es lo más.

TRND, la agencia de marqueting participativo que visitó el Drac, es pionera en la disciplina. No sólo se vale de la versión tradicional en este tipo de comunicación, sino también saca buen provecho de sus aplicaciones en la red.

Ahora bien, si las opinionen ya no se encuentran sólo a través del boca-oreja, sino también via web, no se tendría que reversionar también el W-O-M?

Quizás debería llamarse W-O-M/W (Word-Of-Mouth/Web)?

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Me, myself and I


Hola, soy YO.

Sí, sí, YO, aquélla que también vive en Facebook, Youtube, Twitter y Tuenti (entre otros, claro, que mi cartera de identidades no es tan reducida).

No me gustaría pecar de mito de Narciso, pero ayer colgué algunas fotos de la última cena, con posterior nasty, en casa de unos amigos. Fotos un tanto comprometidas, por cierto, pero que me sirven para que toda mi comunidad sepa cuán ajetreada es mi vida social (la real quiero decir). YO, cuál muñeca en un escaparate, dejo que me miren, que comenten mis actualizaciones. Aunque en realidad, quién mejor para hablar de mí que YO misma. Como bien explica el prefijo, no me hace falta nadie más para AUTOpromocionarme.

Fotos, comentarios, inbox, twitts, etiquetas... todo lo que necesito para que ME conozcas, para que formes parte de MI vida (al menos la virtual), para que MI vida sea de dominio público y puedas hacer gratuito uso de ella. ¡Tanta exposición me marea!

Quizás esté alimentando mi egocentrismo, pero, qué le vamos a hacer, soy un producto de Internet y las redes sociales. Soy hija de mi generación, la Generación YO.



Firmado: YO (obviamente)

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Alba se ha hecho amiga de Marta gracias a la herramienta “gente que tal vez conozcas”


Hola, me llamo Alba y soy de Preixens aunque sólo vivo allí los fines de semana porque el resto me los paso en Barcelona”.

Así es cómo me suelo presentar cuando conozco a alguien. Pero no es una presentación del todo completa. Quizás debería continuar explicando que “ también vivo en Facebook, Youtube, Twitter y Tuenti.”


Cada vez más vivimos en un entorno real y en otro virtual. Las redes sociales nos han proporcionado un espacio en el que vivir, comunicarnos, intercambiar e incluso crearnos una identidad (correspondiente o no a la real, claro).

Podemos estar a la vez en varios lugares diferentes y hablar con gente de todo el mundo a la vez (a través de posts y twitts, claro). Internet nos ha proporcionado un mundo (¿casi?) sin fin de posibilidades comunicativas y sociales.

Podemos ser de dónde queramos y cuándo queramos.

De modo que, ¿se ha quedado obsoleto aquello de “Hola, me llamo Alba y yo soy de Preixens...”?

viernes, 30 de octubre de 2009

Don't wanna be (too much) pop

Tengo una amiga que odia ir vestida (exactamente) como los demás. Sobretodo, según ella, cuando no lo ha elegido voluntariamente.*

Mi amiga sufriría si se encontrara a alguien en la misma fiesta con el mismo outfit (a no ser que estuviera previamente pactado). De hecho, en raras ocasiones confiesa el origen de su armario.

A mi amiga no le gusta vestir como los demás. Pero tampoco le gusta desentonar. Pero sí modestamente resaltar. Mi amiga no quiere ser pop, but not too much.

Hay gente, como mi amiga, a quien les gusta ser menos cap y más cua. Que prefieren apartarse de las grandes corrientes y no nadar en la gran ola.

Hay gente, como mi amiga, que escogen ser long tail, cool long tail.



* todos sabemos que es patrimonio del género femenino irse de compras en comunidad y llevarse el mismo vestido de seda azul, de la misma marca, del mismo centro comercial.

viernes, 23 de octubre de 2009

"Contingo no, bicho"


Más de siete acepciones cuando intentas buscar el vídeo, alrededor de 500 entradas (sólo una es la original) del mismo tema, casi 4 millones de reproducciones del vídeo original en tan sólo un año (déu ni do), múltiples versiones (en videoclip, femenina, spin off…).

Todas estas cifras responden al fenómeno “Contigo no bicho”: un chaval de veintitantos, sufriendo las consecuencias de una noche movidita, mientras comenta a sus amiguetes (detrás de una cámara) su desdicha por haber sido rechazado por “Chiwuaka”.

El vídeo es gracioso, vale. Pero por algún motivo la comunidad Youtube (porque vivimos en Youtube) ha decidido que es digno de darle un tratamiento especial y de situarlo entre los VIP’s.

Pero, ¿por qué este y no cualquier otro vídeo parecido? En un universo de entradas audiovisuales sin fin, la comunidad lo ha elegido. ¿Qué mecánica es la que decide el éxito de este vídeo casero? No lo sé, ¿quizás sea por Chiwaca?

jueves, 15 de octubre de 2009

The Machine is (Changing) Us


No nos lo vamos a negar: para redactar esta entrada de blog he recurrido a la biblioteca de las bibliotecas: Google. Nada extraño.

Mientras intentaba documentarme sobre el vídeo (¿aún se les puede llamar así?) de MICHAEL WESCH que vimos en clase, The Machine is Us/ing Us, me encontré con otra entrada del mismo profesor de la universidad de la Kansas State University que se titulaba: The Machine is (Changing) Us.

WESCH comenta que los medios de comunicación, especialmente Internet, se han convertido en el medio, entendido como el “environment”. Los media no son solo herramientas. Los media no son solo medios para comunicarnos. Los media median nuestras conversaciones. Y cuando el media cambia, nuestras conversaciones cambian también. Si a través de nuestras conversaciones definimos quiénes somos, qué decimos, cómo, en qué circunstancias… todo esto está cambiando porque los media están cambiando.

Vivimos en una sociedad de distancias, impersonalidades, en la que todo el mundo busca ser reconocido dentro del anonimato. Vivimos en una sociedad en la que todos anhelamos encontrar una identidad y reconocimiento que no nos son proporcionados automáticamente. De modo que tenemos que crearnos nuestra propia identidad, nuestro propio self (valga la redundancia), el auténtico.

El ser humano es un ser social. Sabemos quiénes somos a través de las relaciones con los otros (y de lo que ellos nos responden). Entonces, ¿qué pasa cuando la naturaleza de estas relaciones cambia?

Los nuevos medios crean nuevas formas de comunicarnos, de ponernos en contacto. Y si, tal como hemos comentado, nuestra comunidad ayuda a formar nuestra identidad, ¿qué sucede cuando esta comunidad es global? ¿Etérea? ¿Está mediatizada? ¿Qué es la comunidad?
Los nuevos media crean nuevas formas de conocer nuestro yo, e, incluso, pueden cambiar nuestro Yo, lo que es propio, lo que es auténtico. Pueden cambiar la definición del Yo.
Las nuevas formas de comunidad crean nuevas formas de relaciones, incluso de nosotros.


Se dice que el ser humano del siglo XXI está solo, que se siente (sentimos) insignificante, anónimo… que lo único que busca es un poco de reconocimiento de los suyos. Y lo más curioso de todo es que encuentra esa intimidad y confianza hablando para millones de personas, la comunidad.

Ya no vivimos solo en Barcelona, Madrid, Cuenca… ahora también vivimos en Facebook, Twitter, Youtube.

Somos la generación 2.0

viernes, 9 de octubre de 2009

La interactividad está de moda

La interactividad es la relación entre una persona y otra, ya sea una única persona o un grupo. También está referida a la relación que mantiene una persona con el medio o contexto que la rodea.

La interactividad es un concepto ampliamente usado en términos comunicativos, así como en las ciencias de la informática, en el diseño multimedia y en el diseño industrial. Todos ellos, no hace falta ser un lince para detectarlo, son conceptos creados en el siglo pasado (sino en este).

Pero, no existía la interactividad antes de todos estos avances tecnológicos?

A caso la interactividad es sólo un producto del siglo XXI? Y de ser así, como se comunicaban, interactuaban nuestros antepasados cavernícolas?

Si partimos de la base que toda interactividad implica, como mínimo, la relación entre cinco elementos (emisor, receptor, mensaje, canal y código), serían las pinturas rupestres un diálogo interactivo? Serían un diálogo, sí; una expresión, sí; e incluso una comunicación; pero interactividad? No lo tengo tan claro.

Una de las características que creo define el concepto de interactividad es su carácter bilateral, horizontal y no lineal: su capacidad de invertir los roles entre el emisor y el receptor y de relacionar un mensaje con otros mensajes “anteriores a su vez relativos a otros mensajes” (SHEIZAF RAFAELI).

En una sociedad en la que cada vez se comparten menos valores y menos comunicación (o eso dicen los expertos), la interactividad se ha revalorizado, se ha puesto de moda. Y su gran abanderado es Internet.

Parece que la interactividad pertenece tan sólo al dominio semántico de Internet y aunque es verdad que es un concepto (y actividad) ampliamente usado en este medio, creo que sus raíces se encuentran en un punto más pretérito.

Como comentaba, la interactividad puede darse entre personas (con lo cual, sí existe antes de Internet) y entre la persona y su entorno (por ejemplo, con una máquina o sistema).

El caso de Internet fusiona estas dos tipologías: permite la interacción entre personas a través del sistema internáutico (los renombrados Messenger, Facebook…), pero también entre la persona y el sistema (el mítico juego del ping pong)

Con permiso del ser humano (y, porque no, de otras especies animales y vegetales), Internet se ha adueñado de la interactividad, casi marcándola como patente. Mientras, los otros medios intentan seguirle la estela. Porque la interactividad está de moda.